EL ASESINATO DE RICHARD NIXON // THE ASSASSINATION OF RICHARD NIXON

Mario Vargas Llosa dice hoy en su artículo que los críticos deben llegar más allá de los gustos (que todo el mundo tiene) y alcanzar el juicio. Creo que tiene toda la razón, pero como yo no soy crítico (ni lo quiero ser, por ahora), sólo puedo expresar mi opinión basada en mis gustos.

Y no, Niels Mueller no ha conseguido conectar conmigo con su película. Ni siquiera estoy por la labor de salvar a Sean Penn porque, francamente, parecía una copia mal hecha de su personaje en YO SOY SAM, y no. No, porque Don Cheadle está mucho mejor que él y eso que no pasa ni 20 minutos en pantalla. Y Naomi Watts… qué podría añadir yo.

Las injusticias de la época de los años 70, que en poco o nada difieren de los actuales, son las que terminan con un Sean Penn desquiciado. Obligado a tragarse su sueño americano vendiendo mobiliario de oficina me hizo plantearme no más de una vez si esa película ya la había visto. Y no plano a plano, pero sí me di cuenta que toda la cinta era un cúmulo de lugares comunes que ya habían pasado por mi vista con mucha más elegancia en otras ocasiones.

No me pude creer a Sean Penn, a pesar de que podría haberme visto reflejada en un par de situaciones. Ni siquiera me importó cómo terminara. Me pareció sobreactuado y poco creíble. Incluso la música me dejó indiferente y la fotografía era más bien convencional. Si miré a mi reloj un par de veces, es que hay poco que rescatar del filme.

F: 4  B: 7

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s